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Quiénes son los candidatos, cuáles son sus propuestas, qué dicen las encuestas y cuáles son las coaliciones más factibles.

 

Un total de 61,5 millones de alemanes están llamados este domingo, 24 de septiembre, a las urnas para elegir a los nuevos miembros del Bundestag, el Parlamento Federal, que, a su vez, serán los encargados de decidir quién dirigirá Alemania durante los próximos cuatro años.

Aunque todas las encuestas dan una clara victoria electoral al partido de la actual canciller, Angela Merkel, todo indica que necesitará gobernar en coalición. Así, la composición del futuro Gobierno alemán y cuál será el principal partido de la oposición son las dos grandes incógnitas que desvelarán estos comicios.

¿Cómo se elige a los miembros del Bundestag y al canciller?

Aproximadamente la mitad de los escaños del Bundestag están destinados a los representantes de los 299 distritos que tiene Alemania y, el resto, a los miembros de las formaciones políticas a nivel nacional. Por ello, los alemanes votan dos veces en las elecciones generales de Alemania: una para elegir a un candidato local y, otra, a un partido político nacional.

De esta manera, a través del primer voto ('Erststimme'), los electores eligen al candidato de su distrito, y aquel que obtenga mayor número de cruces ocupará directamente un asiento en el Parlamento. Con el segundo voto ('Zweitstimme'), sin embargo, los alemanes tienen que decidir que formación política quieren que gobierne el país. Cada partido que supere el umbral del 5% de los votos recibirá un número de escaños proporcional a su cuota.

Así, una formación política puede conseguir más escaños en el primer voto de los que obtiene en el segundo. Para compensar esta situación, el sistema electoral alemán contempla que se puedan asignar escaños adicionales. Es por ello que el Bundestag tiene teóricamente 598 escaños pero actualmente hay 630 diputados distribuidos de la siguiente manera: 253 diputados de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), 56 de sus socios de la Unión Social Cristiana (CSU), 193 del Partido Socialdemócrata (SPD), 64 de La Izquierda, 63 de Los Verdes y 1 de independientes.

Finalmente, en función de la constitución del Bundestag, el presidente de Alemania designa a un candidato, que necesitará la mayoría absoluta de la Cámara para convertirse en el nuevo canciller del país. De esta manera, el país está actualmente dirigido por una coalición entre la CDU y sus socios de la CSU junto a los socialdemócratas.

Candidatos, partidos y propuestas

Más de 40 partidos políticos concurren a estos comicios generales con propuestas que abarcan todo el espectro político, desde la extrema derecha a la extrema izquierda, pasando por formaciones veganas, animalistas e, incluso, una formación independentista en Baviera.

Las dos formaciones principales

Tras la pérdida de popularidad sufrida en sus propias filas por la acogida de más de un millón de refugiados, así como los atentados en el país, la actual canciller alemana, Angela Merkel, se presenta a su cuarto mandato y es la gran favorita en estas elecciones, aunque todo indica que no obtendrá la mayoría necesaria para gobernar en solitario.

Según ha explicado Miguel Ángel Benedicto, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Europea, su gran éxito ha sido "robarle el protagonismo a los socialdemócratas" y "rentabilizar y atribuirse los logros" de las políticas dirigidas a la izquierda, como ha sido el caso del sueldo mínimo interprofesional, el fin de la carrera nuclear o la lucha contra la brecha salarial entre hombres y mujeres.La única líder europea que ha sobrevivido a la crisis económica se presenta a estas elecciones ofreciendo continuidad a los alemanes. Entre las principales propuestas de su partido están aumentar las ayudas por hijo, invertir un dos por ciento del PIB del país en gasto militar, bajar los impuestos antes de 2025 y, también, conseguir el pleno empleo.

Martin Schulz, del Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD). La llegada del expresidente del Parlamento Europeo creó grandes esperanzas entre los socialdemócratas alemanes. Sin embargo, poco a poco, el partido ha ido perdiendo fuerza y Martin Schulz muy difícilmente podrá superar a Merkel en estos comicios. De hecho, las encuestas sitúan los resultados de la formación por debajo del porcentaje obtenido por sus predecesores en 2009 y 2013.Según ha analizado Benedicto, a los socialdemócratas "les va a pasar factura en estas elecciones la actual coalición con Merkel", quien, además, "les ha cogido el terreno político" y ha sabido "rentabilizar" unos "logros que serían más de la izquierda que de un partido como la CDU". La clave, ahora, está en ver si reeditan la coalición con la canciller alemana o pasan a ser el principal partido de la oposición.

El SPD se presenta a estas elecciones prometiendo justicia social y, en cierto modo, una distribución de la riqueza en el seno de la Unión Europea (UE). Sus propuestas estrella son las guarderías gratuitas, bajar la edad de voto a los 16 años, más policías y cámaras de seguridad en lugares públicos o disminuir las exportaciones militares.

Cuatro partidos que podrían ser decisivos. Por debajo de la CDU y el SPD se sitúan cuatro partidos que podrían ser decisivos a la hora de establecer la futura coalición de Gobierno.

Alexander Gauland y Alice Weidel, de Alternativa para Alemania (AfD). Es la primera vez en la historia de la República Federal que un partido ultraderechista tiene la posibilidad de acceder al Bundestag. De cumplirse los pronósticos, Alternativa por Alemania se convertiría en el tercer partido del país y, dependiendo de la coalición de Gobierno, en el principal partido de la oposición. Su principal propuesta consiste en limitar la inmigración a través del cierre de fronteras, la paralización de la reagrupación familiar o la deportación de los extranjeros que tengan antecedentes penales.

Christian Lindner, del Partido Liberal (FDP). Después de los comicios de 2013, donde los liberales se quedaron por primera vez en la historia sin representación en el Bundestag tras su coalición con Merkel, todo parece indicar que regresarán a la escena política. Entre las principales propuestas que promete su líder, Christian Lindner, figuran una reducción de impuestos; una mayor inversión en seguridad, justicia y educación; así como una mayor integración de la UE.

Dietmar Bartsch y Sahra Wagenknecht. La Izquierda es en estos momentos el tercer partido de Alemania y el principal grupo de la oposición. Nunca ha formado parte de una coalición en el gobierno nacional, aunque sus guiños a los socialdemócratas y los Verdes para formar un tripartito 'progresista' son constantes. Sus líderes, Dietmar Bartsch y Sahra Wagenknecht, concurren a estas elecciones prometiendo una mayor regulación del mercado, reducir el gasto militar y dejar de enviar tropas al extranjero, así como aumentar el salario mínimo.

Katrin Göring-Eckardt y Cem Özdemir, de los Verdes. Con un programa que defiende la protección del medioambiente y la lucha contra el cambio climático, los Verdes llegan a estas elecciones con la intención de entrar a formar parte de un Gobierno de coalición, ya sea con los socialdemócratas de Schulz o con la CDU de Merkel. Por ello, a sus promesas de detener la producción de carbón, fomentar los coches eléctricos o subir los impuestos a las rentas altas, se une el perfil de una candidata conservadora, Katrin Göring-Eckardt, que encarna los valores de la familia, la religión y la cultura alemana.

Encuestas y posibles coaliciones

El sondeo de Politbarometer para la cadena de televisión pública alemana ZDF, publicado el jueves por la noche, da a la CDU de Merkel y sus socios de la CSU un 36% de intención de voto. Son 14,5 puntos más de los que conseguirían el SPD (21,5%). Por su parte, Alternativa para Alemania obtendría un 11% de los votos; los liberales, 10%; La Izquierda, 8,5% y los Verdes, 8%. Si se cumplen estos resultados, según Benedicto, hay dos posibles coaliciones que serían las más factibles. Por un lado, reeditar la alianza entre la CDU de Merkel y el SPD de Schulz. No obstante, el profesor de Relaciones internacionales considera que si los socialdemócratas, finalmente, se quedan por debajo de un 20 - 22% de los votos es posible que el partido no quiera repetir la experiencia. "Volver a gobernar con Merkel les debilitaría todavía más y no les permitiría ejercer esa oposición que, según las encuestas ahora mismo, ejercería, en ese caso, el partido de la ultraderecha, Alternativa por Alemania", explica Benedicto.

"Según las encuestas, si Merkel acaba gobernando con Schulz, Alternativa por Alemania se convertirá en la oposición. Y eso les dará voz”. Miguel Ángel Benedicto, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Europea. Otra coalición factible es la denominada Jamaica, que está conformada por la CDU, los liberales y los Verdes, ya que las dos primeras formaciones no sumarían la mayoría necesaria. "El problema es que el Partido Liberal ya gobernó con Merkel y, luego, también le pasó factura. Pero bueno, podría ser una coalición factible. Incluso ellos podrían pedir a cambio que el nuevo ministro de Finanzas fuera del Partido Liberal, ya que Schäuble parece que no va a continuar", añade el profesor.

Lectura en clave Europea

A diferencia de lo que sucedió en las pasadas elecciones presidenciales de Francia, donde una victoria de Marine Le Pen hubiese supuesto un nuevo duro golpe para las instituciones comunitarias, la realidad es que poco se puede esperar que cambie en la UE después de este domingo. La victoria de Merkel, salvo imprevistos, es indiscutible y, además, cualquier partido que se sume al Gobierno lo hará en calidad de socio minoritario. No obstante, la UE podría aprovechar la llegada al Elíseo de Emmanuel Macron para recuperar el eje París-Berlín que durante muchos años impulsó la construcción del bloque pero que, en los últimos años, ha desaparecido, dejando prácticamente todo el liderazgo en manos de Alemania, con un gran poder de veto en estos momento. 

En este sentido, según Benedicto, Francia podría actuar de contrapeso de poderes. Además, una vez que Macron ponga en marcha las reformas que ha prometido, y que Alemania está pidiendo, es posible que Merkel "ceda en otras cosas y entre ambos países formen ese eje centro-alemán".