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“Este año, el 23 de septiembre voy a estar corriendo mi 4ta Maratón “42K Bs As” consecutiva, teniendo un significado muy especial para mí, ya que se cumplen 10 años de mi trasplante de médula y remisión total de la enfermedad, y como siempre representando a la Fundación Tiempo de Vivir, en agradecimiento por todo lo que hicieron y hacen”. “PUEDO PERDER LA VIDA, PERO LA VIDA NO ME LA PIERDO”

El maratonista Gabriel Montesco corre los 42K de Buenos Aires con la remera de la Fundación Tiempo de Vivir, la organización social dedicada a la capacitación académica en Oncología y difusión de la prevención del cáncer 

Un paciente recuperado

Gabriel fue paciente del equipo que entonces lideraba la Dra. Guadalupe Pallotta (MN 40428), creadora del Servicio de Oncología Clínica del Hospital Italiano de Buenos Aires y actual presidenta de la Fundación Tiempo de Vivir.

Gabriel tuvo un Linfoma No Hodgkin tratado en primera línea, recayendo en menos de un año. Se vuelve a tratar y entra en remisión pero es consolidado con un trasplante de médula ósea en octubre de 2008. Permanece en remisión completa desde entonces. Su médico fue el Dr. Sergio Specterman.

Con la camiseta puesta:

Como reconocimiento a la acción de los profesionales que lo atendieron, Gabriel decidió correr los 42K con la camiseta que lleva el isologo y la web de Tiempo de Vivir, que agradece este gesto solidario de difusión como embajador deportivo de la Fundación.

 

Relato en Primera Persona:

 

Empezó todo en el mes de Julio 2007, con un dolor intenso en la pierna, no había mucho más que eso, pero el dolor era intenso. Aquejado por la molestia, decidí ir a la guardia del Hospital Italiano, me hice estudios y volví a casa. Paso un tiempo, y el dolor se intensificaba, pero con más fuerza y esta vez en la columna. Sentía que era un dolor raro, es más recuerdo que le dije a mi Sra. -Lo que tengo no es bueno- Una noche sin poder dormir, fui a realizarme una resonancia magnética y comenzó todo…

Era junio de 2007 tenía 32 años ni siquiera hubiera imaginado que un dolor de pierna derivaría en lo que derivó. Lo primero que sospechaban los médicos que podía ser un cáncer de hueso. Pero antes de confirmar el diagnóstico fueron en busca de algo más (yo sólo quería que me saquen el dolor del cuerpo) y con otros estudios, entre ellos un centellograma y biopsia, (recuerdo estar en la camilla recuperándome de la biopsia y mi papá diciéndome: no es cáncer de hueso, nos abrazamos y lloramos juntos) determinaron que no tenía cáncer de hueso, que la molestia era un linfoma de no Hodgkin.

Por suerte pude empezar rápido con los tratamientos. Fue duro, a uno se le cruzan miles de cosas por la cabeza, pero siempre estuve convencido que nunca bajaría los brazos y el “motor de todo” fue mi familia, principalmente mis hijos (Iván tenía 3 años y Uma 1 año y medio). Por eso empecé con quimioterapia, y me realizaron una criopreservación de células madres”, por si llegaba a existir una recaída y había que acudir a un autotransplante de médula ósea.

Recuerdo que realicé un tratamiento por ocho meses de quimio y rayos, logrando la remisión de la enfermedad, pero al poco tiempo me empezó un dolor en el brazo izquierdo hasta el punto de no poder mover la mano (no tenía control de la misma) 

Me realizaron una cirugía en la cual no pudieron hacer mucho, y que tenía que realizar un nuevo tratamiento.

Ahí empezamos a prepararnos para realizar el autotrasplante de células, con un tratamiento de quimo mucho más fuerte, recuerdo haberme internado a fines de septiembre de 2008 para empezar la etapa final del tratamiento y así poder realizar el trasplante de médula.

Después de casi un mes de internación aislado, recibí el alta.

Poco a poco, día a día, empecé mi camino de recuperación que llevó alrededor de dos años, recuerdo que al principio caminaba una cuadra y me cansaba. Después me fui recuperando y ya van a ser 10 años del trasplante (no imagino mi vida sin haber pasado por esto, es algo que lo tomo como “una mala anécdota vivida”). Y en mi nueva vida, gracias a mi amigo Cristian Monteiro, encontré una terapia: correr.

Siempre hice deporte, jugaba al tenis, al fútbol, pero nunca me hubiera imaginado que iba a correr. Empecé con Coco (Cristian Monteiro), él me insistía y yo decía no, que era aburrido, etc. Un día salimos a correr, corrimos dos kilómetros, después cinco y no paré. Empecé a correr todos los días un poco más, así hasta correr mi primera maratón en el año 2015.

Este año el 23 de septiembre voy a estar corriendo mi 4ta Maratón “42K Bs As” consecutiva, teniendo un significado muy especial para mí, ya que se cumplen 10 años de mi trasplante de médula y remisión total de la enfermedad, y como siempre representando a la Fundación Tiempo de Vivir, en agradecimiento por todo lo que hicieron y hacen 

Y como siempre digo “PUEDO PERDER LA VIDA, PERO LA VIDA NO ME LA PIERDO”

Gracias Totales: Dra Guadalupe, Pallotta, Dr. Sergio, Specterman, Dr. José Lastiri, cuerpo médico y enfermeras del Hospital Italiano.

Gabriel Montesco.

 

 

Para saber más sobre Contacto Social escuchanos por FM 106.7 Los Miércoles a las 16:45hs, Jueves a las 13:30hs Viernes 5:45hs y 14:30hs Sábados 18:00hs y Domingos 17:00hs

Paula Torres – Contacto Social.paulatorresrse@gmail.com

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