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El viernes presentaron en el Coliseo su espectáculo Jazziro.

Se presentaron en el Coliseo con su espectáculo Jazziro, que combina el más exquisito gusto en arreglos jazzeros con muchas de las grandes creaciones de la época de oro de la canción francesa. Y anunciaron el disco que verá la luz a fines de año.

 

Por: Adriana Muscillo

Una selección fina de temas musicales compuestos por los cantautores más relevantes del paño, con Charles Trenet como “el padre de la criatura”, dicho así por el propio Jairo, tuvo lugar el viernes en el Teatro Coliseo de Buenos Aires, como parte de una gira que incluyó Córdoba capital, Río IV y culminó el sábado en Rosario.

“La idea, en realidad, surge de Minino Garay, que es un baterista y percusionista cordobés de gran calidad, con un talento extraordinario, que hace 30 años que vive en París y trabaja con los más grandes, no solamente en París sino en Estados Unidos y en el mundo y él me llamó y, también convocó a Baptiste Trotignon, que es uno de los más grandes pianistas de jazz de Europa y del mundo, es un músico de una talla maravillosa. Para mí es otro sueño cantar con músicos así arriba del escenario, es un placer tan grande y hacer ese repertorio, todavía lo es más. El bajista del trío es otro cordobés que hace 35 años que vive en Milán, que se llama Carlos Buschini, le decimos ‘El Tero’, dijo Jairo.

Haciendo gala de un despliegue impresionante de iluminación, con un equipamiento luminotécnico de primerísimo nivel, el Teatro Coliseo hizo su reapertura triunfal de la mano de estos monstruos de la música popular contemporánea. Quienes, a su vez, homenajearon a otros monstruos, los de antes, los grandes cantautores franceses de antaño con éxitos como “Ne me quitte pas”, de Brel (que, aunque era belga, triunfó en Francia); “Que reste t-il de nos amours?”, de Charles Trenet; “Qui”, de Aznavour, “Et maintenant”, de Gilbert Bécaud; « Le meteque », de Georges Moustaki; Elisa, de Serge Gainsbourg. Y también incluyeron, en su repertorio, cuatro composiciones argentinas que han sido, igualmente, llevadas al terreno del jazz. Son tres zambas y un tango. Las zambas son “Balderrama”, del Cuchi Leguizamón; “Alfonsina y el Mar”, de Ariel Ramírez y Félix Luna y la “Zamba del romero”, de “el chivo”, Rolando Valladares y el tango es “Nada”.

Con carácter de ceremonia íntima, los cuatro músicos crearon un clima distendido y amigable. Nuestro cantante nos deleitó con esa maravillosa voz, a la que nos tiene dulcemente acostumbrados pero, también, el baterista y percusionista, Garay y el pianista, Trotignon, hicieron claras demostraciones de su talento y destreza con sus instrumentos, siempre bien acompañados por el bajo de Buschini. 

“Se trata de un espectáculo de fusión. Se habla con mucha ligereza de fusión cuando se habla de música pero, en este caso, es fusión. Hay elementos muy claros que se fusionan para hacer este tipo de espectáculos. Por ejemplo, la canción francesa, que es uno de los estilos musicales populares más perfectos, más cuidados, más prestigiosos en la historia de la música, fue la primera que encontró esa dosis perfecta entre letra y música, le dio una gran importancia a las letras, creó un estilo entre letra y música fantástico y, de ese estilo, han abrevado los que después se dieron en llamar los cantautores, María Elena Walsh, Serrat, Sabina y en otros idiomas también. El propio Bob Dylan y Leonard Cohen reconocen una influencia muy importante de la música francesa. Así que, en este espectáculo, hemos escogido  algunas canciones de la gran época, de la Gran Chanson Française, la época de oro en la que surgió esa generación extraordinaria, encabezada, sobre todo por Charles Trenet, que es el que tiene el ADN de todo esto, el padre de la criatura. Después, en la esfera de Trenet, surgieron valores extraordinarios como Georges Brassens, Jacques Brel, Charles Aznavour, Gilbert Bécaud, Georges Moustaki, Barbara, Serge Gainsbourg, una gran cantidad de gente con una calidad extraordinaria, de un nivel artístico extraordinario. Hemos elegido una serie de diez canciones de ellos, de diez autores distintos, y las hemos llevado al terreno del jazz. Hemos probado si se podía, y efectivamente, se puede porque son canciones que pueden ser cantadas de cualquier manera, son tan maravillosas…”, contó el músico cordobés.

Sobre el nuevo disco, dijo: “Hemos grabado el mes pasado este disco en París, va a salir en octubre o noviembre, lo esperamos mucho, por las características, por el repertorio, por el estilo, yo espero que tenga un camino muy largo y un camino por todo el mundo porque hay muchos festivales de jazz donde, seguramente, van a querer que vayamos a tocar”.

Para cerrar mi charla con el querido Jairo, no pude evitar preguntarle cuál de estos gigantes de la chanson française es su preferido y su respuesta colmó mis expectativas, ya que –como amante del género y aprendiz de cantante- coincido plenamente:

“El que más me gusta a mí –es subjetiva la cosa, porque son tantos y tan buenos- pero el que más me gusta a mí es Jacques Brel. Creo que es el ídolo de la mayoría de la gente. En Francia está más allá de cualquier generación. Las nuevas generaciones también lo admiran mucho… Era un gran cantante y un gran actor arriba del escenario. Era un personaje extraordinario. Él hacía un show de una hora de duración y no hacía bises pero, en esa hora, él terminaba exhausto, de rodillas en el escenario y la gente también en el teatro, porque era muy fuerte el repertorio”, concluyó Jairo.

Por: @AdrianaMuscillo. Periodista Cultural y Psicóloga Social. Es Columnista de Cultura y Espectáculos en Radio Nacional y Directora de Contenidos en Diario de Cultura.