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También habrá modicaciones en el plan original de quita del impuesto interno a los artículos electrónicos. Se hará escalonado y no de una sola vez. 

 

El Gobierno dio marcha atrás con el gravamen a las cervezas, al vino y a la champaña. Tal y como publicó Clarin.com el lunes, el Gobierno estaba dispuesto a ceder en este aspecto porque implicaba resignar poca recaudación y para sumar el respaldo político del gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo a la reforma tributaria.

Tras la reunión que ayer mantuvieron el mandatario mendocino con el presidente Mauricio Macri, el equipo económico oficializó la decisión de quitar del texto de la reforma impositiva, la alícuota del 10% al vino y a la champaña, y mantener en el 8% actual el gravamen a la cerveza. No habrá cambios para gaseosas con azúcar, mientras que para la electrónica la quita de impuestos planteada finalmente se hará de manera gradual.

"No queremos propiciar una competencia desleal", justifican en Hacienda. El ministerio de Hacienda había propuesto gravar a la cerveza con una alícuota del 17%. Pero el gabinete económico decidió mantener el impuesto en el 8% que rige actualmente. En Hacienda consideraron que ambas bebidas son sustitutas entre sí, por lo que sin gravamen al vino el precio de esta bebida iba ser más económico del de la cerveza, por lo que las ventas de cerveza iba a mermar para mudarse a las opciones de las bodegas.

Las modificaciones en el borrador de la reforma tributaria se terminaron de delinear hoy, tras la reunión que el propio Mauricio Macri llevó a cabo con el Gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo. Los bodegueros venían advirtiendo sobre el impacto negativo que tendría imponer impuestos internos (se pretendía un 10%) a un sector cuyas ventas locales vienen en baja. "No es un triunfo del lobby empresario, en verdad para nosotros es ganar apoyo de los gobernadores a la reforma tributaria, haciendo pocas concesiones", justifican en el Palacio de Hacienda.

No correrán la misma suerte las gaseosas y bebidas con azúcar agregada. En Hacienda son inflexibles sobre la carga impositiva para estos productos. Hoy pagan entre el 4% y el 8% de impuesto interno, y pasarán a pagar el 17%. "Estamos cumpliendo con las recomendaciones internacionales, como el de la OMS", justifican en el Palacio de Hacienda. Para Daniel Funes Rioja, titular de la COPAL, en cambio "es inadmisible que se discrimine a un producto como saludable o no saludable por su contenido de azúcar. Mucho menos utilizar esta discriminación para aplicar impuestos". "Quiere decir entonces que deberían aplicarlo a todos los productos con azúcar. El consumo de este endulzante también es necesario en una dieta saludable. El problema son los excesos. Y con el criterio de lo saludable, deberían gravar los alimentos con grasas trans. Es un disparate", dijo a este diario el también vicepresidente de la UIA, que ayer por la tarde se reunió con el equipo técnico de Gustavo Lopetegui para llevarle esta queja.

Pero los productores de bebidas recién serán recibidos el jueves de la semana que viene con Lopetegui, cuando el proyecto de ley ,de 300 páginas, será enviado al Congreso a más tardar el lunes a última hora. "Es totalmente injusto que se revise la alícuota sobre unos sectores y no sobre otros. Nuestra queja también esta fundada en proteger a las economías regionales que producen los jugos que usamos para elaborar nuestras bebidas", dijo a Clarín Esteban Agost Carreño, director de AFAC (Asociación Fabricantes Argentinos de Coca-Cola).

Otro sector que obtuvo concesiones por parte del Gobierno fue el de fabricantes de electrónica de Tierra del Fuego. La reforma ideada por el viceministro Sebastían Galeani y por Andrés Edelstein, subsecretario de Ingresos Públicos, buscaba una quita inmediata del impuesto interno a los artículos de electrónica. Pero los fabricantes advirtieron que al quitar el gravamen tanto para los productos fabricados en Argentina como para los importados, la producción local quedaría fuera de mercado, se perderían empleos y el modelo convergería al de la importación, como ya sucedió con el mercado de notebooks. Hasta la Gobernadora de Tierra del Fuego, Rosana Bertone, puso el grito en el cielo y le pidió a Macri que renunciara a esta iniciativa que a su entender, desfinanciaría a la provincia. Finalmente la quita se hará de manera gradual.

Fuente: Clarín